LA PAGODA DE SHWEDAGON
06 oct 2011 Dejar un comentario
in Birmania
Si venimos a Myanmar entraremos no por su capital (Naypitaw) sino por Yangón, la antigua Rangún, y si estamos aquí una de las visitas que no nos perdonaríamos perdernos es la Pagoda de Shwedagon.
Esta maravillosa estupa que preside la colina (Singuttara) de la parte más alta de Yangon tiene 100 m de altura y dicen que se construyó bajo uno de los 8 cabellos que Siddharta Gautama (Buda) entregó a unos peregrinos. Actualmente es una maravilla cubierta con un baño de aproximadamente 5 toneladas de oro en forma de pan de oro, esas finas láminas que compradas en paquetes de un valor de 1500 Kyats sirven para ir envolviendo la estupa. La gente puede hacer todo tipo de donaciones e incluso se les da un recibo con lo ofrecido que sirve de exención fiscal.
Shwe en birmano significa oro y Dagon es el nombre original. La punta de la pagoda está rematada con 5,448 diamantes y 2,317 rubíes, y un poquito más arriba encontramos un diamante de 76 quilates, objeto de varios intentos de robo por parte de piratas británicos en su tiempo.
Shwedagon se construyó hace aproximadamente 2500 años y se cree que en sus fundamentos se pueden encontrar 4 reliquias de Buda, aunque resulta una mera creencia. Es un centro de peregrinación para los budistas de todos los rincones de Myanmar y el mundo, aunque todavía no es un monumento patrimonio de la humanidad, algo que me sorprende realmente.
La estupa quedó abandonada hasta el siglo IV, cuando el rey Binnya U de la cercana ciudad de Bago ordenó que se reconstruyera y se incrementara su altura en 18 metros. Alcanzó su altura actual en el siglo XV, despues de varias reconstrucciones. En la ciudad de Bago podemos encontrar otra estupa de igual altura que Shwedagon menos esos 18 metros.
Se encuentra bien ubicada dentro de Yangon. El acceso a la misma se puede hacer desde cualquiera de las 4 entradas, que equivalen a los 4 puntos cardinales. Ante esta opción les recordamos que recuerden bien porqué entrada han accedido ya que sino luego tendrían que volver a subir para encontrar su entrada y volver a bajar.

Como en cualquier monumento religioso en Myanmar el descalzarse es una obligatoriedad. La entrada para los extranjeros cuesta 5 USD (agosto 2011) pero sin embargo resulta gratuita para los birmanos.
Muchos birmanos utilizan las explanadas una vez arriba para comer (tipo picnic) y luego disfrutar de su merecida siesta.
Una vez arriba muchos birmanos consultan con astrólogos y vierten agua sobre el puesto planetario correspondiente al mes de nacimiento. Vierten un número de vasos de agua correspondiente a la edad de cada uno + 1 que equivale al vientre de la madre.
La gente también compra y ofrece velas (para dar buena luz a la vida) y sombrillas (para dar buena sombra y protección en la vida) así como ofrendas de una planta parecida al laurel que es símbolo de la fortuna y la victoria.
Recomendamos visitarla en cualquier momento, pero si se puede háganlo durante el atardecer ya que el reflejo del sol cayendo construye unas sombras y luces realmente embriagadoras.





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